Breaking Bad llegó a su fin el pasado 30 de septiembre con un récord de 10.3
millones de espectadores, según la BBC. Es
curioso cómo un tema ilegal y no ético ha tenido tanto éxito en la sociedad.
Vince
Gilligan creó y produjo esta serie en 2008 sin saber el gran éxito que iba a
obtener. Rodada en Albuquerque (Nuevo México), la serie
narra la vida de Walter White (Bryan Cranston), un profesor de química que es
diagnosticado cáncer terminal. Un hombre infeliz con problemas económicos que
opta por el tráfico de drogas para sustentar a su familia.
Las
drogas son sustancias ilegales en nuestra sociedad pero son tratadas como algo
normal en los medios audiovisuales. Series, películas y libros toman este tema
como argumento principal sin darse cuenta del efecto que pueden provocar en la
sociedad.
Las
tendencias mundiales reflejan un aumento general del uso de sustancias, en
especial entre los sectores más jóvenes de la población, según afirma la Organización
Mundial de la Salud (OMS).
¿Dónde
está el límite de lo ilícito? ¿Por qué algo ilegal tiene tanto éxito en la
sociedad? Estas preguntas deambulan sin ser respondidas. Breaking Bad vuelve a recordarnos que las drogas están a la orden
del día en la vida real.
Como
así lo demuestra “el Informe Mundial sobre las Drogas 2013 señala estabilidad
en el uso de las drogas tradicionales y un crecimiento alarmante de nuevas
sustancias psicoactivas”, según la Oficina
de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC).
Sea
como fuere, esta serie estadounidense muestra la importancia que tienen las
drogas en nuestra sociedad. El consumo de estas es algo real pese a ser ilegal.
Una de las soluciones para este gran problema podría ser un cambio de moraleja
por parte de los medios audiovisuales.
Ruth Martín.
BREAKING
BAD, ILLEGAL
PARADISE
Breaking Bad finished
on the 30th September with a record audience of 10.3 million viewers, according
to BBC. It’s curious how a television
program about an illegal issue has been so successful in our society.
This series was created and produced
by Vince Gilligan in 2008, although he couldn’t foresee how successful it was
going to be. Set in Albuquerque (New Mexico ), the series
followed the life of Walter White (Bryan Cranston), a high school chemistry
teacher who was diagnosed with terminal cancer. He is a deeply unhappy man with
financial problems who decided to deal in drugs to support his family.
Drugs are illegal chemicals in our
society, but they are a common theme on our screens. Television series, films
and books use this subject as a principal plot without fully realizing the
effect that they can have on society.
According
to the World Health Organization (WHO), the general rise of chemical use is
reflected by world tendencies, specifically amongst the younger generations.
Where is the illegal boundary? Why
is an illegal issue successful in society? These are unanswerable questions. Breaking Bad remind us that drugs are
increasingly viewed as a normal thing in real life.
“The World Drugs Report 2013 affirms
there is stability in consuming traditional drugs and startling development of
new chemicals”, according to United
Nations Office on Drugs and Crime (UNODC).
Given that this North American
series shows how important drugs are in our society. Consuming them is
something real despite the illegality. One of the
solutions could be that the media reverts their stance on glorifying drugs by
aiming to produce programs with an opposing message.
Ruth Martín

