Nov 14, 2016

“El 50% de la invención del expresionismo abstracto es atribuible a mi persona”, Albert Oehlen


El artista lanza una cuestión que continúa presente en él, “¿en qué punto el árbol deja de ser árbol y se convierte en una abstracción?”

La obra del pintor expresionista Albert Oehlen está expuesta en el Museo Guggenheim de Bilbao hasta el 5 de febrero. ‘Detrás de la imagen’ es un conjunto de obras que abarcan los autorretratos, las pinturas abstractas, por ordenador y serigrafías cuyo eje principal es la idea del árbol. En una conferencia ofrecida por el 19º aniversario del museo donde explicó los entresijos de la exposición mostró firmeza ante sus objetivos, “yo creo porque me propongo una tarea, conseguir algo nuevo”.

Es uno de los artistas más controvertidos de la posguerra en Alemania. Influenciado por Joseph Beuys o “el chiflado del sombrero”, se convirtió en miembro del Lord Jim  Lodge junto con Matin Kippenberger o “el showman del grupo”. “Yo no soy historia, soy parte de ella”, dijo un joven Oehlen inmerso en los años sesenta, una época en la que “la pintura se sentía dolida”. Eran una conspiración, es decir, “un grupo de nóveles pintores que creaban pinturas modernas sin implicación social alguna”, rememoró el creador contemporáneo.

Oehlen defendió su postura de no atribuir un significado a su exposición, incitando al público a que se busquen a sí mismos detrás de la imagen y a que den más valor al porqué y al cómo, “simplemente miro lo que se ha conseguido y busco lo que falta”. Sin titubeos y con total convicción afirmó que el 50% de la invención del expresionismo abstracto es atribuible a su trayectoria profesional. 

Su inmersión en la abstracción comenzó en 1988 cuando decidió instalarse en Andalucía con otro miembro de la generación ‘enfants terribles’, Kippenberger. “Fue una etapa en la que todos mis óleos eran feos”, admitió el propietario de un estudio en Bermeo. Tras días y noches de convivencia y reflexión conjunta llegaron a la conclusión de que su único afán era conseguir un cambio, pero al contrario que su amigo y catedrático de la Universidad de Kassel, siendo fiel a la pintura.

En 1992 comenzó un reto, profundizar en los movimientos realizados por la mano con el ratón. Las ‘pinturas por ordenador’ no han supuesto el abandono de la pintura como técnica principal. Oehlen creaba dibujos en blanco y negro con el ratón de las primeras computadoras aprovechando las pixelaciones debido a la mala calidad. Después las serigrafiaba y las pintaba en el lienzo.

La última parte de la exposición está enfocada en los ‘Árboles’. Creados sobre láminas de polietileno, el artista lanza una cuestión que continúa presente en él, “¿en qué punto el árbol deja de ser árbol y se convierte en una abstracción?”. Esta serie presenta imágenes con estructuras arbóreas de color negro sobre fondos donde predomina el magenta.

Alba Ariz Rodríguez

“The 50% of the invention of abstract expressionism is attributable to my person”, Albert Oehlen

The artist launches a matter which continues present inside him, ¿in which point the tree stops being a tree and turns into an abstraction?

Expressionist painter Albert Oehlen´s work is exhibited at the Guggenheim Museum in Bilbao until the 15th of February. ‘Detrás de la imagen’ (‘Behind the Image’) is a combination of paintings including self-portraits, abstract and computer paintings and serigraphs whose main focus is the idea of the tree. In a conference that he gave in the museum due to its 19º anniversary, he explained the hidden details of the exhibition showing firmness about his aims, “I create because I propose myself a task and to get something new”.

Oehlen is one of the more controversial artists of the postwar in Germany. He is influenced by Joseph Beuys or “the crackpot of the hat” and became part of Lord Jim Lodge, with Matin Kippenberger or “the showman of the group”. “I´m not history, I’m part of it”, said a young Oehlen immersed in the 60s, a period where “painting felt hurt”. They were a conspiracy, i.e., “a novice painters group who created modern pictures without social implication”, remembered the contemporary creator.

Oehlen defended his opinion of not attributing a meaning to his exhibition, inciting the public to look for themselves behind the images and to give more value to the whys and hows, “I simply see what has been accomplished and I look for what is lacking”. Without hesitation and with total conviction he affirmed that 50% of the abstract expressionism is attributable to his professional career.

His immersion in the abstraction began in 1988 when he decided to settle in Andalucía with another member of the ‘enfants terribles’ generation, Kippenberger. “It was a period when all my oil paintings were ugly”, admitted the owner of a study in Bermeo. After days and nights of coexistence and combined reflection, they came to the conclusion that their only desire was getting a change, but differently from his friend and professor of the University of Kassel, being loyal to the painting.

In 1992 he started a challenge, i.e., going in depth of the movements carried out by the hand with the mouse. ‘Computer Paintings’ had not supposed the abandonment of painting as the principal technique. Oehlen created drawings in black and white with the mouse of the first computers taking advantage of the pixelatings because of the low quality. Then he elaborated serigraphs and painted them on the canvas.

The last part of the exhibition focuses on ‘Trees’. Created on polyethylene sheets, the artist launches a matter which is still present inside him, “in which point the tree stops being a tree and turns into an abstraction?”. This series presents images with black arboreal structures on bases where magenta predominates.

Alba Ariz Rodríguez

Translation review: Gianni Nanula

 

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