Jun 30, 2022

‘La Casa de Papel: Corea’, una adaptación a la que le falta personalidad

El pasado 24 de junio llegó a Netflix el esperado remake coreano de La Casa de Papel, dejando un sabor amargo.

Victoria Sotomayor

Título original: Money Heist: Korea – Joint Economic Area   

Dirección: Kim Hong-sun               

Año: 2022 (temporada 1)

Duración: 6 capítulos de 70 minutos

Nacionalidad: Corea del Sur

Género: Serie de TV | Thriller | Acción | Remake

Guion: Kim Hwan-chae, Choe Sung-jun, Ryu Yong-jae | Serie: Álex Pina

Distribuidora: Netflix

Productora: BH Entertainment Co. Ltd., Zium Content.

Reparto: Yoo Ji-tae, Park Hae-soo, Jun Jong-seo, Kim Yoon-jin, Kim Sung-oh, Lee Kyu-Ho, Park Myeong-hoon, Lee Joo-bin, Lee Won-jong, Kim Ji-hoon, Jang Yoong-ju, Lee Hyun-woo, Lim Ji-yeon

Disponible en: Netflix

Que Netflix Corea anunciase su propia adaptación de La Casa de Papel tras el éxito del fenómeno español no fue algo descabellado, teniendo en cuenta el auge de la industria en los últimos años. Tras meses de espera, este remake ya está disponible en la plataforma y se encuentra nada menos que en el Top 10 de Novedades más vistas.

Corea del Norte y del Sur están en un futuro no muy lejano unificadas. Sin embargo, esta unión ha hecho que los ricos sean más ricos, y los pobre más pobres, lo que crea un entorno de descontento generalizado. Entonces, El Profesor recluta a talentosos ladrones de ambos países para concretar un robo a la Casa de la Moneda de Corea. A su vez, la policía de ambos bandos deberá cooperar para detenerlos.



Si bien es cierto que lo normal en las adaptaciones es que se siga la estela de la original, en el caso de La Casa de Papel: Corea es exagerado. Y ese es su talón de Aquiles. En su intento por no desligarse mucho de su predecesora para intentar retener a esa audiencia han creado una réplica casi exacta que no aporta nada nuevo.

La trama principal y la mayoría de las subtramas están calcadas. De hecho, hay escenas idénticas, lo cual hace que el espectador que haya visto la versión española no pueda evitar comparar ambas series en todo momento, aunque sea de manera inconsciente.

Y lo mismo ocurre con los personajes. Parece como si quisiesen ser iguales a los originales, llegando a incorporar aspectos específicos como el gesto nervioso del Profesor al colocarse las gafas o la icónica risa de Denver. Y esta clase de detalles es lo que hace que la serie no posea personalidad. Sí, el contexto político es diferente, pero teniendo en cuenta todo lo demás no es suficiente.

El aspecto más llamativo y diferencial probablemente es la fuerza de los personajes. El cuadro psicológico de los españoles estaba claro: todos eran totalmente diferentes y destacaban por sí mismos. En su versión coreana, no ocurre esto. Los protagonistas no poseen ese carisma que Alba Flores, Pedro Alonso o Úrsula Corberó otorgaron a sus personajes. Incluso la versión coreana de Arturito no es tan insoportable. Y esto es normal, al final y al cabo la diferencia cultural es notoria. Pero precisamente por esto no tiene mucho sentido que hayan querido ser tan fieles a la versión de Álex Pina.

Pese a ello, cabe destacar que la serie tiene buen elenco. Hay buenos actores y actrices que, además, son conocidos internacionalmente, lo cual puede llegar a crear simpatía con el público (el Berlín coreano apareció en El juego del calamar y la Inspectora fue una de las protagonistas de la serie Lost).


Tomando la serie como producto independiente es entretenida. Es una versión que va más al grano y que ofrece más misterio en cuanto a los personajes, ya que apenas se conoce nada de ellos más que lo que narra Tokio al principio del capítulo.

Además, tiene ese halo de crítica política gracias a la contextualización, lo cual es interesante porque esto mismo es lo que consigue que se diferencie de la versión española: más política y menos relaciones en el atraco.

En definitiva, La Casa de Papel: Corea es una buena serie, pero el hecho de que sea tan fiel a la creada por Álex Pina hace que no tenga ese factor sorpresa ni esa emoción para quienes conocen la historia.

Como serie individual se puede disfrutar, pero es imposible cuestionarse si era necesaria. Y es que podían haber hecho algo propio, ya fuese haber extendido la leyenda de la banda haciendo su propia continuación -es decir, que los atracadores españoles fuesen la inspiración para bandas de otros países- o bien haber creado tramas propias utilizando parte de la versión original.



 

No comments:

Post a Comment